Cementerio General de Guayaquil (Ecuador)
Para la siguiente reseña del Cementerio General de mi ciudad me he basado en el tomo 2 de la Guía Histórica de Guayaquil, escrita por don Julio Estrada Ycaza (1917-1993), prolífico historiador y escritor porteño.
Hacia 1781 el cabildo del Guayaquil colonial ordenó asignar lugar y tierra proporcionada para construir el camposanto que solicita, considerando que los enterramientos se realizaban en las iglesias. Para el año de 1810 se estaban ya ejecutando las obras del actual cementerio, que fueron descontinuadas.
Más por impulso de una peste de viruela que asoló a la ciudad que por otras razones, y a instancias de Simón Bolívar, el Libertador, se apuraron las obras y el 27 de abril de 1823 se bendijo el Cementerio de forma provisional con la mayor de las solemnidades, pues se quería hacer presente que desde ese momento no se podía sepultar cadáveres en los templos.
Según refiere Estrada Ycaza, la bóveda más antigua del Cementerio data de 1831, en la que yacen los restos de la niña de un año de edad que en vida se llamó Juana Rosa Julia Correa y Pareja, muerta el 13 de noviembre de ese mismo año; bóveda que efectivamente existe hasta el presente.
El mausoleo más antiguo del Cementerio, edificado en 1856, es el de la familia Icaza-Gainza, cuya fotografía aparece en este vídeo en el minuto 1:52 y que deja en evidencia su virtual estado de abandono, quizás por haberse extinguido toda la descendencia más cercana de dicha estirpe.
Aunque originalmente segregado ―toda vez que gran parte de su área estaba destinada exclusivamente para los católicos, mientras que los protestantes eran sepultados en una zona diferente― mediante Decreto del 2 de noviembre de 1900 cualquier forma de segregación religiosa quedó al margen de la ley, los cementerios pasaron a ser públicos y, desde entonces, regentados por los municipios o juntas de beneficencia.
Ubicado al pie del Cerro del Carmen, el 21 de agosto de 1902 se bendijo un nuevo tramo que se sitúa al otro lado de la nombrada elevación natural.
Tal cual se puede apreciar en estas fotografías que yo mismo tomé el 16 de mayo del 2010, en el Cementerio General se ubican magníficas obras escultóricas y mausoleos que constituyen patrimonio cultural de Guayaquil y, por ende, del Ecuador entero.
Como fondo musical de este vídeo he utilizado los sones melancólicos de una melodía compuesta por Bach y que en inglés se titula Air on a G String, ejecutada por la Real Orquesta Filarmónica de Londres.