CARACAS Recorrido EL MARQUES Hasta EL CCCT vía Autopista Francisco Fajardo LOS RUICES VENEZUELA
EDIFICACIÓN DE LA PRIMERA ETAPA DEL CCCT 1972-1976
L a Caracas de la segunda mitad del siglo XX estaba ya lista para dar nacimiento a obras civiles magnas, pues contaba con una eficiente trama vial y conjuntos urbanos construidos en su mayor parte durante las décadas de los cincuenta y sesenta.
Esto lo comprendieron hombres visionarios como don Siro Febres Cordero, ingeniero merideño y exitoso empresario, quien concibió el más ambicioso proyecto para la capital: el Centro Ciudad Comercial Tamanaco, al estilo de los grandes shopping cities que nacían en las principales capitales del mundo. Un centro comercial de 480.000 metros cuadrados de construcción que se levantaría sobre un terreno de aproximadamente 83.000 Mt2 a un costo de 200 millones de bolívares, con el esquema de propiedad multiuso, para ofrecer alojamiento de primera clase a turistas y gente de negocios, realizar compras sofisticadas y espacios de oficinas tecnológicamente avanzados.
Se escogieron los terrenos ubicados en Chuao que formaban parte de unas viejas haciendas de caña, y que después sirvieron para instalar un acueducto que surtía de agua a Las Mercedes.
El proyecto arquitectónico de la Primera Etapa fue concebido por Diego Carbonell Parra, arquitecto venezolano de prestigio nacional e internacional, quien ideó la estructura conocida por su forma como la Pirámide Invertida; hasta el presente, una concepción arquitectónica única en el mundo.
En el proyecto influyó mucho la cercanía del aeropuerto La Carlota, o Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda, por lo cual se tomaron en cuenta elementos como la curva del “cono” de aproximación al aeropuerto, lo que no permite mayor altura de la edificación. La Pirámide, condicionada a esa característica, se ideó de forma que el centro del edificio permitiera la entrada de luz, y una original fachada donde el piso de arriba le da sombra al de abajo; muy innovador en su época.
Los grandes artífices del CCCT fueron los arquitectos Diego Carbonell, venezolano; y Chris Ramos, estadounidense.
Para este proyecto don Siro Febres Cordero creó la empresa Ciudad Comercial Tamanaco, cuyos accionistas principales fueron: grupo Eraso, conformado por los hermanos Carlos y Guillermo Rodríguez Eraso, y la Sra. Josefina Eraso; grupo Blohm, conformado por Don Ernesto Blohm, Don Jorge Blohm, Don Cristóbal Blohm, Dr. Hernán Paoli y el Dr. Tito Fernández Morán; grupo Seguros Caracas, representado por el arquitecto Moisés Benacerraf; y grupo Rockefeller, representado por el Sr. Rodman Rockefeller. Una vez finalizada la Primera Etapa, el grupo Rockefeller se retiró del proyecto, incorporándose en su lugar el grupo Desarrollos Judibana, representado por el Sr. Frank Rothaug quien se integró a la junta directiva como vicepresidente, con el Dr. Francisco Pacheco. También apoyaron esta obra: el Dr. Enrique Delfino, promotor del Parque Central; el Dr. Armando Tamayo Suárez; el Sr. José Mario Parra; y el Sr. Salvador Salvatierra, presidente del antiguo Banco Unión; entre otros inversionistas.
También estuvo involucrado en la obra, Nelson Rockefeller, quien para el momento creó un marco económico (la International Basic Economy Corporation -IBEC-) que, según él, transformaría las economías y sociedades de los países de América Latina de modo que alcanzaran los estándares del nivel de vida norteamericano o se acercaran a éstos.
En el año 1972 se inició la construcción de la edificación que llevaría el nombre del heroico Cacique Tamanaco, una gran pirámide invertida, que despertaba la curiosidad de quienes desde la autopista Francisco Fajardo divisaban esta majestuosa obra a cargo de los ingenieros Francisco Pérez Rodríguez, Luís Enrique Madriz y Manuel Porras, quienes estuvieron apoyados por el ingeniero estructuralista Hugo Hernández López y un grupo de aproximadamente 12 ingenieros que trabajaron las estructuras mecánicas, hidráulicas y eléctricas.
La construcción de la Primera Etapa que culminó en 1976, se hizo a través de un consorcio formado por tres empresas: Fibrocemento, Inversora Taca y la Constructora de los Hermanos González. El ingeniero Francisco Pérez Rodríguez, se encargó de la inspección de la obra. En esta Ciudad Comercial se utilizaron materiales de construcción considerados de óptima calidad, como concreto de alta resistencia, cables importados de Inglaterra, además de otros materiales nacionales como la madera llamada Curarire, de gran resistencia. Uno de los aspectos que aún hace muy atractivo el CCCT para sus visitantes es su gran estacionamiento de más de 5 mil puestos, considerado el más grande de la capital venezolana y el más cómodo, por la amplitud de los espacios para maniobrar y para estacionar.
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