Olvera (Cádiz) como nunca la has visto
A tan sólo 130 kilómetros de Cádiz capital nos encontramos con Olvera, un pueblo del que se dice que es una calle, un castillo y una iglesia, pero... ¡menuda calle, castillo e iglesia! Este pueblo está considerado la puerta al Parque Natural de la Sierra de Grazalema y es uno de esos pueblos imprescindibles en la ruta de los pueblos Blancos de la sierra de Cádiz.
Según se llega a Olvera, resulta majestuoso observar el pueblo desde la lejanía, rodeado de olivares y tierras de cultivo, formando ese extraordinario montículo de casitas blancas que se apiñan unas sobre otras rematadas por su espectacular iglesia.
Y en otro de los extremos, el pueblo, sobre un peñasco, donde se eleva el castillo, que aún conserva la torre del homenaje, el popular Paseo de Ronda y un espectacular subterráneo que nos llevará a lo alto de su torre del homenaje donde las vistas son... qué deciros, espectaculares.
Y es que si por algo se puede caracterizar este pueblo es por ser un mirador en si mismo. Desde casi cualquier calle de la parte alta disfrutarás de maravillosas vistas que parecen querer colarse de calle en calle y que te sorprenderán a cada paso que des.
Se accede al Castillo de Olvera por la C/ Calzada, esta calle nos da acceso a la impresionante Iglesia Arciprestal de Ntra. Señora de la Encarnación que está justo al lado del Castillo, al cementerio, a la Oficina de Turismo y al Museo de la Cilla (Museo de Castillos y Fronteras de Olvera).
El Castillo de Olvera fue construido a finales del siglo XII, formó parte del sistema defensivo del reino nazarí de Granada. Encrespado sobre una roca a 623 m sobre el nivel del mar, la cota más alta de la localidad, el Castillo de Olvera presenta una planta irregular a la manera de un triangulo alargado que se adapta a la forma misma de la peña. Su puerta de acceso, la única que posee el recinto, está protegida por una barbacana y presenta señales de haber acogido un escudo. La fortaleza consta además, de Torre del Homenaje, lienzo de muralla con paso de ronda, un recinto subterráneo y dos algíbes, uno de ellos ofrecía suministro de agua a la torre.
La Torre del Homenaje, que se alza en la parte sur del recinto y que dispone de dos plantas cubiertas por bóveda de medio cañón, es de planta rectangular y aristas redondeados y constituye el elemento principal del dispositivo defensivo del castillo. Está construida en mampostería, con hiladas de piedras irregulares unidas con argamasa. El acceso a ambas plantas de la torre se realiza a través de escaleras de caracol. La puerta original de acceso se halla a más de cinco metros del suelo y a ella se accede a través de un patín de tambor de época posterior. Del castillo se conserva parte de la cerca de murallas que rodeaba el Barrio de la Villa.
El Castillo de Olvera, en torno al cual se formo la villa medieval, cuenta con un origen incierto. Debió ser construido en época musulmana o en siglos anteriores. La factura que hoy conocemos presenta, sin embargo, evidentes rasgos cristianos en su construcción, producto de sus sucesivas remodelaciones que hubo de sufrir el castillo desde su toma por las tropas castellanas.
El Castillo de Olvera, declarado Bien de Interés Cultural desde 1985 como arquitectura defensiva, se localiza dentro de la delimitación del Conjunto Histórico – Artístico. El inmueble está además catalogado por las Normas Subsidiarias de Planeamiento Municipal aprobadas definitivamente el 17 de Mayo de 1999, con nivel de protección integral.