Escenas de la II Recreación Histórica en Vall de Almonacid - Guerra de Espadán (1526)
El 16 de noviembre de 1525 las Mezquitas de la Sierra fueron cerradas y el 8 de diciembre el rey-emperador Carlos I decreta que los musulmanes deben convertirse o emigrar; este mandato se modifica el 15 de enero de 1526, ordenando que el que no se convierta sea hecho esclavo y se le confisquen todos sus bienes, además se les prohibía vender sus joyas y se les obligaba a oír los sermones de los predicadores cristianos, a entregar las armas y a llevar en los turbantes una media luna azul, y a descubrirse cuando pasara el Santísimo Sacramento, a no tener reuniones ni practicar su religión y cerrar las Mezquitas.
Los musulmanes de Benaguasil desencadenan una revuelta que se extiende en marzo de 1526 a toda la Sierra de Espadán, ésta constituía el territorio más grande, habitado por moros que quedaba en España. Eligieron como caudillo a un moro de Algar, llamado Gargau, que se autoproclamó rey con el nombre de Zelim Almanssor, organizando la guerra en toda la Sierra; bandas de musulmanes salen a las montañas para robar a los cristianos y a sus pueblos. El Duque de Segorbe, creyendo que los moros no eran capaces de organizarse, ataca con 4.000 hombres en el valle de Almonacid, sufriendo 260 bajas y dispersándose su infantería que queda reducida a menos de 1.000 hombres tiene que retirarse a toda prisa y casi en solitario a Segorbe.
En Onda se reúne, en el mes de julio, un segundo ejército real de unos 4.000 hombres para atacar la Sierra por el norte, mientras unos 300 musulmanes se establecían en las laderas de los montes, al Este de Tales, organizando escaramuzas desde toda la cadena fortificada de Suera, Veo y Alcudia, que produce grandes bajas en ambos lados. El 21 de julio de 1526 un ataque cristiano toma la montaña con ligeras pérdidas y los musulmanes huyen perseguidos por el valle de Veo hasta Ahín, donde distribuidos en siete posiciones diferentes se hicieron fuertes con abundancia de piedras para defenderse y con gran determinación; el 30 de julio de 1526 las fuerzas cristianas habían ocupado Ahín y Alcudia de Veo: los nuestros tomaron dos lugares, que están al pie de la Sierra, que se llaman Ahín y la Alcudia de Veo, y después tomaron otro lugar que se llama Benihallí, en el que encontraron mucho trigo y otros alimentos y ropa, los cuales fueron saqueados.
A finales de agosto los musulmanes atacan, sin éxito, el castillo de Suera, pero en cambio, repelen repetidamente los asaltos de los cristianos en las montañas de Alcudia de Veo y Ahín.
El 19 de septiembre de 1526 dos columnas de más de 7.000 soldados (2.500 eran veteranos alemanes al servicio del emperador) atacan simultáneamente entre Alcudia, Almedijar y Ahín; mueren unos dos mil musulmanes, mientras otros tantos son hechos prisioneros y vendidos en Valencia como esclavos.
Finalmente la Sierra -- Alcudia de Veo, Veo, Xinquer, Benitandús...- quedaba desarmada, sus Mezquitas derruidas, los libros del Corán quemados y sus habitantes obligados a convertirse al catolicismo. El botín que había sido sustraído ascendía a 200.000 ducados y estas comunidades tuvieron que pagar multas y se vieron privadas de sus tierras y cosechas.
El 19 de septiembre de 1526 desaparecía el último Reino de Taifas o Alcadiazgo de Eslida, al que pertenecía Alcudia de Veo. Tres largos siglos se cerraban detrás de la Batalla de la Sierra Espadán, que tuvo su escenario último precisamente en nuestro término. Alcudia de Veo, Veo, Benitandús y Xinquer, quedaron reducidos a la miseria que desembocaría, después de una infructuosa cristianización, en la definitiva expulsión de los moriscos en el año 1609.
Conocemos, pues, un nuevo capítulo de nuestra Historia, que es, al mismo tiempo, la historia general de nuestra querida Sierra Espadán.